«Tira y jala, los hilos se tensan» Víctor corrió aterrorizado por las calles en penumbras y vacías de la ciudad, sus ojos estaban llenos de lágrimas, sus piernas temblaban a cada paso que daba; pero no se detendría hasta llegar a la farola que iluminaba de forma tenue en la avenida Santa Rosa. Un impulso de adrenalina le impedía sentir la quemazón en sus muslos chirriantes de dolor; solo un electrizante sentimiento de pánico mezclado con terror parecían mantenerlos firmes, impulsandolo hacia un desesperado frenesí por sobrevivir. «Corre y corre, el Titiritero está cerca» Él dobló las calles y apresuró su paso, si llegaba a la avenida lograría sobrevivir. Su respiración agitada lo ahogaba, sin embargo él seguía corriendo mientras mantenía en su mente el deseo esperanzador de lograr sali

