Narra Anna
Después de que Tyler me ayudara en aquel callejón, caminamos juntos hasta llegar a casa, una vez ahí inmediatamente subí a mi habitación y me lancé sobre la cama.
Recordaba el momento en que Tyler tomo mi mano y me jalo hacia él, el momento que lo abracé, sentirlo tan cerca mientras nuestras miradas se conectaban, no podía evitar sonreír como tonta al recordar aquello.
Sin embargo, por otro lado, recordaba cuando él me dijo que no le gustan las chicas tontas y lo mal que me trato en el instituto.
— Por Dios, que frustrante es esto — decía en voz baja mientras un suspiro salía de mí.
¿Por qué mi corazón late tan rápido cuando estoy junto a él? ¿Cómo puedo seguir tan enamorada de él después de lo idiota que fue conmigo?
Pero al recordar lo que paso hoy, como llego en el momento justo, sentirlo tan cerca de mí, simplemente me era difícil odiarlo, a pesar de su fría y egocéntrica personalidad no puedo evitar que me guste cada vez más.
Sencillamente para mí … es imposible odiarlo.
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Después de levantarme, me aliste para ir al instituto y baje a desayunar, al igual que el día anterior estábamos todos juntos sentados en la mesa, en ese momento Tyler se levanta diciendo que ya se va, enseguida la mamá de Tyler me hace señas que valla tras de él, por lo que no dudo en levantarme rápidamente para seguirlo.
Por salir rápido de la casa sin querer choco con él, por lo que enseguida me disculpe.
— Disculpa, es que estaba distraída — expresé.
— Por esto es que odio las chicas tontas — destacó mientras me miraba — y espero que mantengas tu distancia, te recuerdo que no puedes acercarte ni hablarme, no quiero que después haiga rumores en el instituto — expresó finalmente antes de darse la vuelta e irse.
— Es un idiota, pero espera y veras, voy a estudiar mucho para ser una mejor estudiante y me dejes de llamar así — expresé en forma desafiante mientras lo observaba alejarse del lugar.
. . . . . . . .
Estaba en el salón de clases, teníamos libre por lo que estaba conversando con mis amigas y Tomás, en ese instante escucho mi nombre por lo que miro hacia la puerta y no puedo evitar sorprenderme al ver la persona que me llamaba.
— Ven un momento y trae tu mochila — indicó Tyler mientras estaba parado en la puerta del salón.
Inmediatamente tomo mi mochila mientras puedo sentir que todos nos observan para después salir rápidamente, él comenzó a caminar y yo solo me dedique a seguirlo, caminamos hasta el patio hasta que se detuvo y volteo hacia mí.
— Pensé que no podía hablarte o acercarme a ti, pero fuiste a buscarme al salón — expresé.
— Todo es culpa de mi mamá — expresó con enojo y luego abrió su mochila para buscar algo.
En ese momento extiende su mano con una pequeña bolsa rosada y tenía bordado un nombre, decía Anna.
— Este es tu refrigerio, dame el mío — expreso por lo que enseguida busco en mi mochila y encuentro un pequeño bolso color azul con un nombre bordado, pero este decía Tyler, ahora entendía todo, nuestros refrigerios estaban cambiados.
Enseguida intercambiamos nuestros refrigerios y los guardamos en nuestras respectivas mochilas.
— Esto es frustrante — murmuró Tyler — mamá debe haberlo hecho al propósito —
— ¿Por qué lo dices? — pregunté.
— Porque me quiere emparejar contigo, pero sabes, yo odio a las chicas como tú, tontas, despistadas que no hacen nada bien — indicó Tyler.
— Deja de llamarme así, sé que no tengo buenas notas, pero es porque no presto atención, sin embargo, si me dedico a estudiar veras que … que hasta puedo ingresar al top de los 100 mejores estudiantes del instituto — indiqué mientras lo miraba de forma desafiante.
— Eso es imposible, sabes que no existen los milagros — destacó riéndose.
— Entonces apostemos, si yo entro al top en los siguientes exámenes, entonces … me cargaras en la espalda por todo el patio del instituto — indique.
— Y si no ingresas entonces que — expreso Tyler mientras se acercaba a mí.
Por Dios este hombre me va a volver loca, solo el sentirlo cerca me hace temblar de los nervios.
— Si no ingreso entonces … puedes seguir burlándote de mí — expresé firmemente.
— Esta bien, esperare eso entonces — dijo Tyler para después alejarse.
Cuando se fue al fin pude respirar libremente, no puedo creer como me pongo con la simple presencia de él, ahora repasaba lo que había dicho debido al coraje por cómo me trató Tyler, sin embargo, como voy a hacer para estar entre los 100 mejores cuando siempre soy de las ultimas en todo el instituto.
— ¿Por qué lo desafié así? — decía arrepentida mientras em daba golpes leves en la cabeza.
Sin embargo ... ya no había vuelta atrás, tenía que poner mi mejor esfuerzo para demostrarle a Tyler que puedo ser de las mejores estudiantes.
En ese momento volví rápidamente al salón y me senté rápidamente en mi lugar.
— ¿Por qué te vino a buscar Tyler? — me preguntaba Emma de forma curiosa mientras se acercaba a mí, al igual que Lisa y Tomás.
— ¿Saben cuándo son las próximas evaluaciones? — les pregunté mientras buscaba mis libros.
— ¿Y por qué lo sabríamos si nunca estudiamos? — expresó Tomás riéndose.
— Es verdad, ¿por qué mejor no vamos a comer algo? — indicó Lisa.
— Disculpen chicos, pero voy a estudiar — expresé mientras tomaba un libro y comenzaba a repasar su contenido.
Estaba decidida, tenía que demostrarle a Tyler de lo que soy capaz si me lo propongo.
Después de la larga jornada de clases, regresé rápidamente a casa, y después de almorzar subí a mi habitación a estudiar.
Puse todo mi esfuerzo mientras repasada los contenidos, pero … no entendía nada, ¿Por qué es tan difícil? Pensaba mientras miraba los ejercicios de matemáticas.
Como voy a mejorar si no entiendo absolutamente nada, y ¿ahora que voy a hacer? pensaba mientras me rascaba la cabeza de frustración.
— ¿Estas ocupada? — expresó la mamá de Tyler mientras abría la puerta.
— No tía, pasa — indiqué mientras sonreía.
— ¿Estas estudiando? — preguntó.
— Si, pero ... no entiendo muy bien — exprese mientras sonreía — no sé cómo estudia Tyler para ser el mejor de todo el instituto —
— Él no estudia — indicó, al escuchar aquello no pude evitar sorprenderme.
— ¿Cómo que no estudia? Pero si es él mejor estudiante — indique sorprendida.
— ¡Enserio! — exclama sorprendida la mamá de Tyler — la verdad nunca lo he visto estudiar, solo pasa jugando con Mark o leyendo algún libro — respondió.
— De verdad es un genio — expresé en voz baja.
— ¿Necesitas ayuda? — preguntó mi tía
— La verdad es que necesito un tutor porque no entiendo nada de lo que dice en los libros — respondí.
— Espera, tengo al tutor adecuado para ti — destacó mi tía
— Enserio — expresé alegre
— Si, espera un momento — indicó por último antes de levantarse y salir de la habitación.
Me quede sentada esperándola mientras me adentraba a mis pensamientos — así que ese hombre frio y egocéntrico es un genio por naturaleza, en verdad como le hace para ser él mejor cuando nunca estudia — es lo único que pasaba por mi mente después de lo que había escuchado.
— Ya estoy aquí — indico mi tía lo que hizo que saliera de mis pensamientos y enseguida voltee hacia la puerta.
Me sorprendí al verla parada junto con Tyler, por lo que me puse de pie enseguida.
— ¿Qué hace él aquí? — pregunte confusa.
— Él será tu nuevo tutor — expresó mi tía.
En ese momento mi mirada se conectó con la de Tyler mientras analizábamos lo que acabamos de escuchar
— ¿Que? — gritamos al unisonó mientras ambos fijamos nuestras miradas en ella.
— Él será mi .. ¿Tutor? — expresé confusa.
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