— ¿Crees que esto es una amenaza? ¿Qué me siento intimidado porque decides usar la carta de la cárcel? —dio otro paso —Hazlo, yo no tengo nada que perder, ya perdí a mi esposa, el amor de mi vida, perdí a mi hija, la razón por la que seguí vivo —mi chica se movió. —Por creer en ti, perdí todo por confiar en quién no debía, y no puedo decirte que te perdí a ti, porque planeaste todo esto, así que te vuelvo a repetir, escondo a tu hijo y sácalo de mi vista porque lo vuelvo a ver y lo mató, nadie toca mi hija y sale ileso. Se acercó mucho más a ella y todos nos pusimos alerta, era la primera vez que escuchaba una amenaza de alguien, y me sentía en muchos aspectos un poco intimidado, su tono de voz demostraba claramente que no bromeaba. Él en serio estaba planeando hacer algo como eso, su

