Al cabo de unos minutos estamos frente al edificio de mi mejor amiga, Matt baja del auto y yo hago lo mismo no sin antes ocultar mi rostro con la capucha de mi sudadera, en silencio me quedó algunos pasos por detrás de él quien se encarga de anunciar nuestra llegada a la chica de la recepción quien nos permite el acceso luego de llamar a su apartamento, estando en el ascensor ninguno de los dos se atreve a pronunciar una palabra, por mi parte me esfuerzo en vano por mantener la mente en blanco, de pie delante del apartamento de la pelinegra Matt da algunos golpecitos apartándose en el momento que la puerta cede dejando ver a una adormilada Andrea. –¿Qué Suce…–Hace el intento de preguntar, pero no le permito continuar abrazándola con fuerza haciéndola retroceder algunos pasos. –Preguntas

