Narración por Carolina Colocamos la caracola en el centro, era una fiesta de luces, estaba enamorada, el brillo de la luna me hacía sentir como nunca, me sentía una misma con el mar y no deseaba que terminara jamás, nade junto a la caracola, sentía como si el mar me dijera que hacer y hasta cierto punto así era, porque todos lo hacíamos sin siquiera hablar, la caracola brillo más, pude observar como brillaban los ojos de todas, era una experiencia extraordinaria, los movimientos de cada uno se volvieron rítmicos, pareciese que aquel baile no tuviese fin, hasta que finalmente la luz de la luna ilumino aquella gran cueva, podía ver a detalle todo, la caracola brillo y se escuchó como de está salía un hermoso canto de sirena, de aquella luz cegadora vimos como salió una hermosa sirena de p

