Elio gritó que llamarán a una ambulancia, se apuró a levantar al hombre del suelo. Se veía muy mal, no sabía cómo ayudarlo, mirò una botella de veneno a un lado, tuvo pavor. —¡¿Qué mierda hiciste, Marcos?! ¿Por qué? Xavier entró y vio la fatídica escena, llamó de inmediato a una ambulancia. Adolfo entró ahí, incrédulo, cuando vio al hombre sobre el suelo. Salió rápido, maldijo y golpeó la pared. «¡Tenías que ser tan estúpido! No debiste suicidarte tú, sino Mayte, siempre arruinas mi plan, ¡imbécil!», pensó con rabia. *** Mayte se mirò al espejo, ya la habían maquillado, estaba lista. Salió de la habitación y bajó la escalera. Abajo estaban todos esperándola. Marianela sonriò feliz, asombrada de lo bella que lucía. —¡Parece una princesa de cuentos! —dijo Aly —Es muy bonita, yo

