Me quede mirando como Sasha se quejaba y respiraba al mismo tiempo, moviendo los brazos. Tome la llave de las esposas y me dispuse a desatarlo, cuando Valentino se situó a mi lado y me miro con otros ojos. — Necesito hablar contigo. Asentí sin mirarlo y por la postura alerta de Sasha, supe que el también lo había oído. Cuando lo libere, le tendí una toalla y se levanto con las piernas temblorosas, se limpio con fuerza y se metió el paquete en los pantalones, arreglando su ropa con una furia palpable a distancia. Tenso y cabreado se bajo del escenario, no sin antes dedicarme una mirada llena de ira, demostrando con eso que aceptaba su derrota, pero no los medios por lo cual perdió. Eleve mis hombros sin importancia. — Los años te han hecho mas perra — anuncio aun agitado mientras me se

