Sasha No pude evitar sonreír al ver a mi pequeña abrir la boca en cuanto me reconoció. El ambiente cambio apenas Aleksandra aparto a Mila y corrió hacia mi, en busca del abrazo que nunca nos pudimos dar. Me agache al tiempo que su pequeño cuerpo impacto con el mio y jure nunca haber sentido nada igual. Después de años de añorar este momento. Mi hija me abrazaba. Cerre los ojos cuando sentí sus brazos tomar mi cuello con fuerza y todo en mi re removió al sentirla llorar. Acaricie su cabello para calmarla y le bese la cabeza. — Tranquila, princesa — murmure en su oído y se estremeció. — Pen .. pensé que nunca mas te podría ver — hipo y su agarre se hizo mas débil para conectar sus preciosos ojos en mi. Su color era el mismo que el mio, la inocencia de su edad latente en sus pupilas.

