May: Creo que siempre tuve razón en que eras adoptado (digo subiendo el último escalón) ...como que tus estupideces nunca encajaron en esta familia. - Bueno ubicate (responde siguiéndome por el pasillo). May (me volteo): ¿Qué me ubique? Ubicate vos estúpido. ¿Cómo vas a decir que tengo un guardaespaldas adelante de ella? Oliver: ¿Tenía que adivinar que eso estaba mal? Suspiro y vuelvo a dirigirme a mi cuarto. Oliver: ¿Sabés que pasa? Ni en tu mejor amiga podés confiar. May: ¿A dónde querés llegar con eso? Él se detiene adelante de su cuarto y lo miro. Oliver: Que tu vida es una farsa, May (agrega para cerrarme la puerta en la cara). May: Claro, porque el tuyo es un cuento de hadas, pendejo enamorado. Comento con ironía, agradecida de la reacción que tuvo Mía al enterarse de la v

