Punto de vista de Maya —¡Qué triste! —se burla una de las empleadas, exagerando un puchero—. Es una pena que las parejas casadas se aburran tan rápido. Cuando la relación es nueva, todo es emoción y romance, pero en cuanto un hombre pone un anillo en el dedo de una mujer… pierde el interés. No te sientas mal, Maya. Los chicos se olvidan del Día de San Valentín cuando ya han conseguido lo que querían. Es lo más amable que alguien me dice. Los demás no tienen piedad. Cada palabra que sueltan es como una aguja perforando mi orgullo. Escucho susurros sobre lo lamentable que es mi situación, sobre cómo Liam debe estar harto de mí, sobre cómo seguro ya se arrepiente de haberse casado conmigo. Intento bloquearlos. Intento convencerme de que no me importa. Pero sus palabras se meten en mi cab

