Capitulo 54

3059 Palabras

Sonrío mientras mezclo pinturas en la paleta. ¿Quién me iba a decir a mí que me gustaría tanto pintar? Me transporta a una época en la que era feliz y no tenía preocupaciones. Reconozco que la carta de Christian que recibí ayer también ha contribuido a levantarme el ánimo. Lo ha entendido. Podría haber venido aquí y convencerme para que volviese a casa con él; en cambio, está dejando que me aclare sola. Oigo que un coche se detiene en la entrada y me asomo a la ventana. Es la furgoneta. Sonrío. Abro la puerta corriendo y veo al repartidor bajar del vehículo con otro sobre rojo. —¿Rosita? —dice. —Soy yo —contesto, pletórica. —Dos cartas en dos días. Qué bien viven algunos. Firma aquí. Firmo con una sonrisa en la cara. —¿Cómo te llamabas? —le pregunto. —Richard. —Gracias, Richard

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR