Secuestrada

1351 Palabras

—El vecino, quería pedirles una firma, ¿puedo pasar? Esa voz apenas la reconocí, sin embargo, no preste suficiente atención que inmediatamente abrí la puerta. —Hola, claro, me puedes mostrar el documento —extiendo mi mano, controlando mis nervios, siento el gruñido de Anya, estoy segura de que no está de acuerdo de que haya abierto la puerta. —Gracias por abrir —en un abrir y cerrar de ojos, él saca un arma, suprimí el pánico y di un paso hacia atrás. —No te muevas —me advierte apuntando directo a la cabeza—, ni te atrevas cariño, quiero que te alejes o, sino de un solo disparo, mato a la chiquilla. —No... —susurré asustada. —Ferro, entra, duerme de una vez por todas a la linda y maldita Anya. ¿Qué? ¿Cómo la conoce? Otro hombre aparece y con dos armas, entra al apartamento, pasando

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR