-Desde que me entere de mí embarazo ya paso un mes, Gisella me tiene hasta sin dormir parezco la cenicienta, las manos me duelen las tengo rotas soy la única que estoy limpiando todo, cada vez que puedo voy a ver Augusto siento que dé esta vez no se salva, la enfermera es la que cura a veces mis manos rotas. -Mi niña, esto no está bien, si él niño Esteban supiera. - Nana se acerca a mi para abrazarme, ¡gracias a Dios!, aún no tengo barriga solo son dos meses por lo que he sacado mi cuenta. -Tranquila Nana. - La abrazo ya casi las once de la noche, Nana me da mi cena, me voy a la mesa ella también se sienta conmigo. - ¿Cuánto tiempo ya tienes? - Dice Nana sin mirarme solo come, dejo de comer a Jessi la mato por irse de lengua larga. - ¿Nana de que hablas? -Se que lo estás, estos a

