Axel estaba sentada en el tejado del hospital, nuevamente, pero esta vez mientras esperaba a Dominic, quien estaba siendo atendido por el médico de turno para curar sus puntos. Había quedado de esperarlo. Desde que ingresó al hospital, no se pudo salvar de más de un par de miradas llenas de curiosidad de quienes la conocían desde hace años, al verla con uniforme y en compañía de alguien, pero Axel no les dio el placer que la vieran temblar o incluso sonrojarse. Sabía que esperar cuando aceptó darse esa nueva oportunidad con Dom, no todo el mundo estaría de acuerdo, pero lo que todo el mundo pensara la tenía sin cuidado. Quién iba a cargar con las consecuencias si eso salía bien o mal, sería ella, nadie más. No comprendió porqué se sintió incómoda cuando su jefe no apartó la mirada de el

