León… La ceremonia religiosa fue más larga, pero está vez la disfruté más que la anterior, cada vez que la miraba lo hacía con amor y ya no con deseo como lo hice en la otra ceremonia, será porque entre ese vestido blanco con un poco de mi toque malévolo ella se veía tan angelical, se veía como el ángel que llegó a derrumbar todos los muros de mi infierno y convertirlo en un lugar cálido y acogedor para vivir, Después de que el sacerdote nos diera la bendición no hubo poder humano que me alejara de mi mujer, aunque Axel vino dónde estamos sentados para pedirme ir con él y unos de sus socios para hacer negocios yo me rehusé, sé muy bien que en estas celebraciones se acostumbra hacer alianzas y cerrar tratos, pero a mí eso es lo que menos me interesa en estos momentos, de hecho estoy tan

