Sombra … Natalia se abrazó a mi pecho y así estuvimos dormidos durante toda la noche, al despertar ella aún dormía, así que baje de la cama con sumo cuidado y fui a la ducha, pero ella me alcanzó allí y está vez no le di tregua con mis deseos _ león me tomo por la cintura y me recostó a la pared llevó su mano a mi intimidad y lo escuché jadear para luego hablarme al oído _ por Dios Natalia ya estás húmeda _ ella apoya su cabeza sobre mi hombro y yo me apoderó de su cuello _ solo verte, sentirte y olerte me pone así de excitada, _ está vez pone una de sus manos sobre mis caderas y entra en mi interior muy lentamente _ quiero disfrutar más de esto contigo _ ahora lo puedes hacer, no hay nada ni nadie que nos pueda impedir amarnos ** Estuvimos por un par de horas enredados no solo

