CAPÍTULO 32 No era fácil No era fácil saber que mi novio de tres años me había abandonado porque era gay, aunque ya tía - ma me había hecho algunas insinuaciones al respecto, a lo que siempre le respondía: — ¡Ay tía, tú siempre criticando! No era fácil para mí colocarme el primer regalo de mi enamorado, y que la nana adorada y querida de una familia, quien había ayudado a criar a la única heredera de la familia más rica de Denver, llorará al ver que los llevaba puesto. Pensaba todo aquello, mientras me levantaba y tomaba un baño para comenzar mi día de trabajo. Ya me disponía a salir cuando sonó mi teléfono, era Oliver que me pedía adelantar nuestro encuentro. En realidad, ya no quería conversar con él. Se lo comuniqué por teléfono, ya que no tenía ganas de discutir ni de pre

