CAPITULO 34 ALBERT Sigo sin entender cómo puede dominarme una atracción como esta, a la que me consideraba inmune; pero ya ven…al parecer aun al más hijo de puta, el cual se cree dueño del infierno, le sale la diabla que lo puede atormentar. Cuando me pidió exclusividad no me disgusto la idea de follármela solo a ella mientras esto dura, ya que su jodido cuerpo se me ha convertido en una droga, la cual estoy consumiendo volviéndome adicto a ella, por lo que desde que probé su coño, su cuerpo... no hay mujer fuera de ella que logre ponerme duro >. Lo que me disgusto de su condición fue que pudiese manipularme, dándome ordenes de como debo o no actuar, y lograr de manera histórica que yo cediera. ¡Pero lo qu

