Capítulo cuarenta y ocho Pov Elián Perder a alguien debe ser demasiado duro y sinceramente no sé qué haría yo si Jex muriese algún día. Hasta pensarlo me da escalofríos. Zuani sale de la celda con sangre por todo el cuerpo y ropa, alzo las cejas expectativo y doy un largo suspiro, la atraigo hacia mí y sobo su cabeza sintiendo todo su dolor en el aire. —Él... —su voz se quiebra lentamente y sus lágrimas mojan mi camisa. —Tranquila. Llora, desahógate. Seca las lágrimas con el dorso de su mano y se separa, —No te preocupes, ya obtuve venganza y al menos eso me hace estar más tranquila —golpea mi hombro y me rodea con su brazo izquierdo para salir de las mazmorras, que por cierto, me notificaron que ambas personas ingresadas el día anterior murieron. Y no me da pena, es más, las matar

