La cena es en un lugar bastante elegante, papá me lleva del brazo y Lutgier camina con nuestra madre. Mamá está emocionada, le ha dado un infarto al verme y saber que papá me autorizo a salir. Lutgier es otro que está muy emocionado viéndome afuera, pero claro me ha advertido que le romperá la cara a cualquiera que se atreva a mirarme. —Klassen, bienvenido, les estábamos esperando. —saluda un hombre mayor a mi padre. —Buenas noches, Alban, espero estemos a tiempo para comenzar. —papá habla con un tono relajado. El hombre dirige su mirada a mi, le sonrío educada. —Y esta preciosidad que tienes aquí, ¿como te llamas, cariño? —se acerca a mi. Papá pasa un brazo por mi cintura atrayéndome a él. Me mira con una sonrisa que parecía ser de orgullo pero seguramente es sólo un espejismo d

