—A ver, señor Romanov, amigo mío y mi razón de ser. —Rex me mira desde el otro extremo de la sala. —Tú estás aparentemente en una relación con una mujer que se suponía era sólo una pasante pero en realidad es una mujer con mucho dinero. —cruza los brazos, su supuesto gesto pensativo lo conserva con un dedo que se desliza por su barbilla. Le observo desde el otro lado, en mi sillón dónde se suponía tendría una noche aburrida viendo la televisión esperando que Eliette se dignara a contestar mis llamadas. Lo último que se supone que tendría una reunión importante hoy por la mañana con su hermano que terminó prologándose todo el día. No pudimos almorzar juntos hoy y eso me tiene más que molesto, no hemos podíamos estar juntos en nada de lo que va del día y eso me parece totalmente injusto.

