—>>>Nos volvemos a ver, Románov. —espetó con calma. Puedo ver como un ápice de temor cruzar por su mirada. Su hija se planta frente a él y me sonríe, le miro neutro. Adonnys parece perder todo rastro de color en su rostro. Insisto saludándole. —Años sin verte, parece que el destino nos ha traído al mismo lugar. —O'Connel me abre paso para que llegue hasta él. Tenemos una leve diferencia de estatura, por lo cual bajo la mirada para verle. Esta en blanco, se lo advertí, y el que advierte no es mentiroso. Su hija no deja de parlotear y eso sólo hace que Dománov se inquiete, su lenguaje corporal hablar por él. —Papi, papi, es extranjero y mi tipo... preséntamelo. —continúa diciéndole sin el menor de los problemas. —Gleen sube a tu habitación. —le ordena sin volver a verla.

