El Gran King tocó la pista, era un caballo inteligente, sabía para qué lo habían sacado hasta allí, así que, sin más su jinete, Johnny Burton le da la señal y El Gran King salió a toda velocidad. Era increíble ver como aquel caballo solo dejaba ver la estela de polvo que dejaba a su marcha a toda velocidad, todos miraban con fascinación y Alessia habló sin esfumar la sonrisa de su rostro. — Con razón esto le encantaba a mi papá, solo mira, qué increíble, me encanta ver como corre ese caballo. Cuando ya no tenga mi barriga, quisiera montar uno. —Comentó Alessia a su madre Doña Leticia, la cual estaba fascinada tanto por el caballo como por las palabras de su hija, nunca se llegó a imaginar que su hija podría volverse fanática a todo aquello, nunca fue parte de ella, pero sabía que Don Ales

