Mary besa su cuello paseando las manos por sus hombros moviéndose en círculos uniendo sus sexos apenas separados por sus bragas y los pantalones de su marido, lo siente endurecer a medida que sus movimientos aumentan. Erick coloca las manos bajo su camisón acariciando sus costados hasta quitárselo, traga saliva y deja su boca abierta al ver sus pezones oscuros y duros, posa un par de dedos en cada uno escuchándola jadear. -¿Te hago daño? - inquiere nervioso. -No, no lo haces es solo que con el embarazo estoy más sensible y hay cosas que me ponen más cachonda de lo usual - susurra besando su oreja y pasando la lengua en la misma. -Eres un diosa - gruñe posando las manos sobre su trasero - no sabes lo mucho que he deseado que tuvieras la iniciativa y más tenerte encima mío - la morena se

