— Y dime, hermosa dama, ¿te apetece una aventura de medianoche? —Preguntó Jean Pierre, muy atractivo y apuesto como de costumbre, empapado de ese exquisito perfume de Moschino que a Aitana empezaba a encantarle cada vez más, ahora era de sus fragancias favoritas, luego de visitar tantas veces el pecho de Jean Pierre se conocía ese aroma de memoria. Jean Pierre se veía encantador con una camiseta de flores verde de seda de Dolce&Gabbana, un pantalón n***o, y unas zapatillas de Adidas Stan Smith blancas, era todo un deleite a la vista de Aitana, esa gorra negra lo hacía verse diferente y bajo perfil. Aitana estaba encantada, y sin dudar aceptaría cualquier invitación de Jean Pierre esa noche. — Ay, ¿Acaso me quieres secuestrar? ¿Es eso guapo? —

