Aitana, Lukas, Rachell, Jean Pierre, Chloe y el capitán del yate, Gustavo, sonreían en el yate disfrutando de un bonito día en medio del frío océano atlántico, bajo el radiante sol. En un punto concreto del océano, donde el atún solía pasearse con total libertad, allí mismo lanzaron sus líneas de pesca mientras contemplaban la inmensidad de las aguas las cuales estaban tranquilas y pacíficas, el champagne y las buenas anécdotas no faltaban en ese momento de calma y espera. — Oye, Gustavo, ¿recuerdas ese inolvidable viaje de pesca de atún que hicimos el año pasado? ¡Creo que al grupo le encantaría saberlo! —Comentó Lukas, mientras todos a popa esperaban sentados pacientes a sus líneas, las cuales eran unas cuatro en todo el barco. Gustavo bebió un gran trago d

