Capítulo XXIII

1063 Palabras

Narra Catalina. Una hora más tarde, me siento en la mesa de la cocina en el departamento de Marcela. Estaba histérica cuando crucé la puerta, enfurecida con Elmer, con mi abuelo por venderse y no contestar mis llamadas cuando traté de comunicarme con él. Enojada conmigo mismo. Había caído estúpidamente en los planes de Elmer. Lo que había comenzado como un acuerdo comercial se había convertido en algo más. Por mi parte, solo de mi parte. Me había pagado y había jugado conmigo. Y yo estaba demasiado ocupada bajando y enamorándome del bastardo para darme cuenta de su juego final. —¿Finalmente vas a decirme qué está mal?—Marcela sondea, preparándose un trago de ron. Ella baja su trago y se pellizca los labios—.Llegaste aquí llorando tanto que pensé que alguien había muerto. Nadie murió, ¿v

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR