Jelenia hubiera querido tener el poder de lanzar fuego con la mirada en ese instante cuando vio que su hombre soñado estaba vivo, y que encima se encontraba acompañado de la mujer que a su juicio le hubo quitado todo desde el mismo momento que se anunció su nacimiento, ya que todos los que la veían quedaban impregnados de su belleza sin igual, que cuando supo que ella había desaparecido, mostró su alegría sin el más mínimo pudor. — ¡Ahora puedo acusarte de hechicera, y hasta de traidora, Eishla maldita! Estás con un hombre que encima que es un humano, es el rey de los de esa especie, y que te tuvo encerrada por varios días en sus calabozos. Por eso fue que te escapaste, porque no querías estar con nuestro rey, sino con uno inferior a los nuestros. — Se pronunció Jelenia ocultando su verd

