Volver a abrazar a Cam se sentía como una dosis de anestesia directo a mi cuerpo. Mis músculos se relajaban y el dolor de los moretones se sentía más lejano, a veces incluso lograba olvidarlo. Así que sólo quedaba disminuir la hinchazón de mis ojos después de haber llorado por horas con los chicos para poder decir que Cam lograba calmar todos mis dolores por el simple hecho de estar ahí. Y no sabía si era bueno o malo el sentir que todo podía ser mejor estando con él, pero eso sentía. Eso era lo único en lo que podía pensar mientras él veía televisión y me dejaba descansar sobre su pecho, encajándome entre sus piernas. Escuchar el compás de su corazón, el ritmo de su respiración profunda y sus caricias en mi pelo me hacían preguntarme cómo había sobrevivido tanto tiempo sin esta clase de c

