Jamie Keira y yo estábamos en el lavamanos del baño de mujeres en el restaurante, lavándonos las manos. —¿Qué está pasando? —le pregunté a Keira. —¿Qué te hace pensar que algo está pasando? —respondió evasiva. —Vamos, Keira, ¿de repente quieres que vaya al baño contigo? —insistí. Keira suspiró y bajó la mirada. —Um, ok, me ha bajado —murmuró. —¿Me ha bajado? —repetí, confundida. Keira me miró con esa expresión que no necesitaba explicación. —Oh no. No pensarás… AJ apenas tiene dos meses y medio —dije, abriendo los ojos con sorpresa. —No me he hecho una prueba aún, pero… —Keira suspiró con resignación. —Pensé que Adam iba a hacerse una vasectomía —recordé. —Bueno, aún no lo ha hecho. Créeme, si esto resulta ser una falsa alarma, lo programaremos lo antes posible —comentó mientra

