Austin Observé a Kelly irse para averiguar qué pasó con la tarea de Bryan. Me volví hacia mi amigo y lo vi lamer lo que quedaba del glaseado del cupcake de sus dedos. —Mmm, eso estuvo bueno —murmuró Bryan mientras se relamía los labios. —Cómo es que eres modelo y comes así, nunca lo sabré —comenté. —No puedo evitar mi buen aspecto y cuerpo dados por Dios —se rio Bryan. —Sí, deberías embotellar tu esencia para que otros puedan ser como tú. Serías un multimillonario como yo —solté. —Espera, ¿eres multimillonario? ¿Por qué nunca ofreces pagar la cuenta? ¿Es así como te volviste multimillonario, siendo tacaño? —me cuestionó Bryan. —Yo pago la cuenta, tú solo pierdes piedra, papel o tijera muchas veces cuando se trata de eso. Y dos, nací en una familia de multimillonarios. Solo tuve suer

