CAPITULO 4: MI PRIMERA VEZ

1765 Palabras
Ya son las 6 de la tarde- noche, Lis esta preciosa, lleva un vestido que solo llega hasta la mitad de sus muslos, el cabello lo lleva en unos gajos grandes y casi forzados ya que su cabello es demasiado liso, sus zapatos blancos con detalles plateados hacen juego con sus accesorios sencillos. En realidad, Lis se ve hermosa con lo que se ponga. Yo me he decidido por algo un poco casual, ya que le tengo una sorpresa. - ¿A dónde me llevas? –Me pregunta nerviosa y tratando de no mostrar la emoción y ansiedad, no deja de agarrarse el vestido, siempre hace eso cuando está nerviosa, aunque es muy sutil, son detallitos que si le colocas atención la delatan un poco. -Calma, ya verás. Te va a gustar, ahora, usted prometió que esta noche la pasaría conmigo. –Le digo, pero tratando de no sonar depravado, no quiero que piense que solo la quiero por deseo, aunque no puedo negar que me pregunto si ella trae algún juego de encaje debajo de ese vestido, no colocamos reglas o algo así en la salida, es una salida abierta. - ¿De qué te ríes? Ya dime, no me gustan las sorpresas y lo sabes. -Calma mi Lis, te tengo algo preparado. Quiero que sea especial, te vas a ir por un mes. Necesito que me extrañes… -Claro que te voy a extrañar tonto, hagas o no hagas algo. –Me dice tiernamente y se me adentra más en el corazón, con Lis definitivamente no hay vuelta de regreso, voy a todo por ella. -Pues eso me tranquiliza un poco, te llevaré a una cabaña que está en las afueras, cerca de mi casa. Es propiedad de mi padre, como todo. Te he preparado algo y espero de verdad que te guste, no soy experto en estas cosas así que pedí ayuda a una que otra persona que trabajan para estas sorpresas y ocasiones. –Le cuento algo de la sorpresa, estoy muy nervioso y no sé el por qué, estoy casi seguro de que todo va a salir bien. -Me va a gustar, tranquilo. Cualquier cosa a la que le hayas dedicado así sea un minuto para mí, lo valoro y aprecio muchísimo. Tu tiempo es valioso, no tienes por qué estar así de nervioso, bueno, si es por eso, créeme que, desde ahora, me gusta; aunque no sé qué sea. –Sus palabras son melodía y al mismo tiempo tranquilizante para mí, cada segundo con Lis me convence más de que ella es la chica por la que quiero luchar desde hoy y siempre. -Eres increíble Lis, definitivamente tú eres perfecta. –Le digo casi quedándome corto de palabras para decirle, no tiene límites de perfección esta mujer. POV Lis Luego de platicar durante el camino, tratar de sacarle información del lugar y qué vamos a hacer, Adrien me comentó algo, no sé a cuantas personas le ha hecho sorpresas, espero que a ninguna porque lo nervioso que estaba solo puedo pensar que sea por dos cosas: Una, es que tal vez en el pasado hizo algún detalle y no lo valoraron; Dos, puede que sea a la primera persona y por ende no sabe cómo actuar, está a la expectativa lo cual sería muy bonito porque me hace sentir especial. -Ya estamos llegando, preciosa. Mira, esas luces que se ven allá son la entrada de la cabaña –Señala hacia adelante y logro ver unas pequeñas luces, que a la velocidad que lleva el auto se van agrandando más. -El paisaje debe ser muy bonito de día porque de noche, es algo tenebroso –Le digo un poco miedosa, sí, me gustan las cosas de terror y todo eso. Pero soy cobarde como no tienen idea. -La chica paranormal es miedosa –Me Adrien en tono burlón y me apeno - ¿Qué puedo decir? Soy humana y todos tenemos algún tipo de miedo, el mío es este. -A ver… Explícame, ¿Cómo una persona puede tenerle miedo a este tipo de cosas y aun así se la pasa viendo películas de esta categoría? –Me pregunta Adrien interesado -Pues, no sé- Me encojo de hombros. -Ok, entonces vamos a mostrarte la cabaña tenebrosa. Uh… -Sigue haciendo chistes Adrien -Muy gracioso –Le digo un poco seria -Bueno, ahora si, volviendo al tema central, debo vendarte los ojos –Me dice el con una pañoleta doblada en sus manos - ¿Qué?, ¿Por qué? No quiero. - en serio me aterra esa idea. -Necesito colocarte la venda, esta noche serás mi esclava s****l y esta es una de mis fantasías sexuales –Me dice el tan serio que me empiezo a colocar nerviosa -Adrien… Yo…-Le empiezo a hablar un poco nerviosa pero sus carcajadas me sacan de contexto -Es broma tonta, debiste ver tu cara… Es una sorpresa así que debo vendarte los ojos, sino dejaría de ser una sorpresa como tal. -Está bien, pero no sueltes mi mano, ya sabes que soy miedosa.- Es más una suplica que advertencia -Ok, yo te protegeré del mal, no te preocupes… ¡Auch! –Le interrumpo golpeando su abdomen y el solo sabe reírse de mí - ¡No te burles! Te confieso un miedo y solo sabes reírte de mí, me estas decepcionando Adrien Hudgen –Le digo seria e irritada ya me estaba sacando de quicios con sus chistes tontos. -Esta bien, disculpa, no lo volveré a hacer, tampoco quiero que te sientas así. –Me dice arrepentido y antes de que termine de hablar ya lo he perdonado. -Vale, véndame los ojos –Y ya me estoy arrepintiendo con esa mirada que me acaba de regresar Adrien, este hombre es deseo reencarnado. Me venda los ojos y toma mi mano, siento que abre la puerta y me ayuda a entrar con muchísimo cuidado. -Ya voy a quitarte la venda, ¿Estás lista? –Me dice justo parado detrás de mí, tan cerca que siento todo su cuerpo pegado a mi espalda y sus manos están sobre mis hombros, siento su respiración acelerada (Esta nervioso). -¡Ey!- Trato de llamar su atención. -Sí Lis -me contesta casi que de inmediato. -Me va a encantar. Ok? –Le digo esto con la intención de tranquilizarlo. -Va, uno, dos y tres… -Abro mis ojos y esta cabaña es un lujoso lugar, esta espectacularmente amoblada, pero me llama la atención que hay un letrero en forma de flecha, como las que te encuentras en las carreteras, pero esta decía mi nombre y apuntaba hacia un pasillo, decidí ir hacia la dirección de la flecha, Adrien tomó mi mano y me acompañó. Justo al final del pasillo hay una habitación y una flecha en la pared que día “Por aquí” señalaba la puerta de esta, quise entrar, pero Adrien me detuvo. - ¡Espera! Antes de ingresar quiero que cenemos y platicarte algo. –Sus palabras fueron nerviosas así que solo me limité y asentí con la cabeza y procedimos a cenar en la mesa del comedor, donde ya estaba todo servido. -Mmm… Pollo frito –No pude evitar la alegría de saber que comería mi comida favorita, mis manos se unieron inconscientemente para aplaudir silenciosamente. -Alguien me dijo que era tu preferida –Me dice el orgulloso por sus aciertos. -Jum… ¿Quién fue?, ¿Jorse?, ¿Kristel?, ¿Stacy? –Iba nombrando a mis amigos para ver si atinaba, todos sabían que era mi favorita, cuando salíamos era lo único que pedía, pollo frito y papitas a la francesa. -No voy a delatar a mi cómplice, solo siéntate y disfrútalo, ya después te revelaré mis secretos. -Espero que no sean muchos –Le digo en tono demandante -Solo unos cuantos perversos –Me contesta y su voz se torna ronca. -Okay… Entonces, ¡Vamos a comer! … -Lis, la sorpresa que está ahí es importante para mí y espero que lo sea para ti también; es una muestra de lo que realmente quiero contigo. Quiero que te sientas confiada conmigo, quiero estar para ti incluso cuando tú no seas capaz de encontrarte, aunque para ser sincero, no creo que una mujer como tu sea capaz de perderse así misma, pero si eso llega a pasar en algún momento de nuestras vidas, voy a estar para recordarte quién eres. Admiro la persona que eres, me encanta lo que encuentro, lo que conozco y lo que quieres ser; cuando te veo te confieso que en ocasiones no me siento lo suficiente para ti, pero me motivo día a día para ser mejor, para cambiar a bien solo por ti. Tú me haces ser mejor, me motivas a ser mejor y eso es suficiente para que quiera tenerte en mi vida, ¡Claro!, siempre y cuando tu así también lo decidas. –Adrien me ha dicho las palabras más bonitas que he escuchado, si he leído y visto películas de romance, pero ninguna de ella estaba personalizada con mi nombre y esto me hace muy feliz. Él toma mi mano y me invita a la habitación en donde está mi sorpresa. -No tienes que decir nada si no tienes las palabras o no quieres- Continuó hablando –en este momento quiero simplemente mostrarte la magnitud de esto que siento, de esto que me haces sentir. Entramos a la habitación y mis ojos se abren como dos platos gigantes ante lo que está en frente de ellos, hay una habitación completamente llena de rosas y globos rojos de helio pegados en el techo, la cama está decorada con pétalos, la luz es una luz suave, azul, Adrien me toma en sus brazos y me atrae a su cuerpo, diciendo las palabras más bonitas que he podido escuchar: -Lisseth Fitz, eres la mujer más admirable que he conocido, tienes mi mundo de cabeza desde el primer día en que te vi, provocas en mi sensaciones inexplicables y emociones deslumbrantes, podría pasar toda la noche diciéndote halagos y aún así no serían suficientes, quiero que te quedes conmigo todo el tiempo que sea necesario y que esté destinado, quiero que formalicemos esto que tenemos, esto que es único y perfecto justo así… ¿Quieres ser mi novia? –Sus ojos están con un brillo de ilusión, una esperanza que está siendo motivada por mí y en donde claramente un ser ha hecho un lugar especial en su valeroso corazón. -Me encantaría ser tu novia Adrien Hudgen, el gusto es mío –Sellamos este trato de amor con unos besos apasionados y llenos de placer.
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