Estamos en el auto yendo a ver al insoportable de mi ex prometido que no se resigna a que lo nuestro termino por su culpa
—¿Cristina estás segura de todo esto? —me pregunta Luz preocupada
—Luz me canse de ser una pieza en este tonto juego de poder, si tengo que ser una pieza entonces seré la reina que les dara el jaque mate conservando el resto de mis piezas intactas— le digo seria
—¿Tu esposo está dentro de tus fichas? —pregunta curiosa
—Toda reina tiene a su rey aunque sea solo de papel— le digo seria
—Porque no lo admites —me dice divertida
—¿Qué tendría que admitir según tú? —le pregunto curiosa
—Te gusta —me dice Luz
—Es atractivo, no tengo porque mentir
—¿Solo eso? —dice con una ceja levantada
Se lo que estás buscando Luz, no te daré esa respuesta
—¿Que se sabe de los espías? — le pregunto a mi seguridad
—No le va a gustar. Son los del soporte técnico para Stars Valery, los encargados de las plataformas y de los sistemas — me dice serio mi guardia
—Al contrario me encanta, los sacaré de Stars Valery con la excusa de que quiero que todo lo relacionado a tecnología esté en Valery Tec, en ese lugar no cae una aguja sin que lo sepa, y todos son leales a mí. Así que les daré información falsa a mis abuelos y cuando ellos se confíen buscaré una excusa muy buena para despedirlos. Luz búscales reemplazo y mantenlo en secreto y seguridad se va a encargar de apenas ellos salgan de Stars valery de sacar cada cámara de seguridad y micrófonos qué no sean controlados por nosotros —digo sería
— Como guste, será un placer señorita— me responde
— ¿Y qué vas a hacer con Julián— me pregunta Luz
—Nada lo nuestro termino, yo estoy casada, firmaré el contrato, le sacaré su dinero y le daré una falsa victoria. Me imagino que pusiste un artículo en el contrato en el cual solo me verá en caso de emergencia, ¿las demás reuniones con ustedes?
—Claro que lo hice, este idiota no tendrá el privilegio de verte nuevamente la cara—dice Luz entre orgullosa y molesta
Tanto ella como Katia lo detestan desde que me engañó
—Señorita su esposo, eee... ¿tendrá acceso libre a la empresa? —pregunta mi guardia
—Si, después de todo es mi esposo, aunque sea solo una alianza, la realidad es que el acta de matrimonio es real
Luz me mira con una sonrisa de caíste, yo la ignoro. Llegamos al restaurante, bajamos y vamos al área vip, él está con su típico traje moderno. Pensar que eso fue lo que me atrajo de él, era despreocupado, carismático y muy guapo. Pero su carisma lo hizo engañarme varias veces yo pensé que era mentira en ese momento, a veces se inventan chismes, pero cuando lo vi con mi modelo me di cuenta que todo era verdad. En fin es pasado y el no vuelve
—Cristi estas....
—Ocupada, así que terminemos todo esto rápido, mi esposo me está esperando para nuestra luna de miel —le digo fría
Aunque sea mentira, él no tiene que saberlo
—Aun así viniste, sé que todavía te intereso —me dice Julián con una sonrisa confiada
—No, me interesan tus millones—le digo de manera despreocupada
—Aunque lo niegues yo se que es verdad, de caso contrario no hubieras dejado a tu esposo para venir a verme— dice orgulloso
—Te equivocas, mi esposo estaba de acuerdo que viniera y la verdad es que no me interesas en lo más mínimo, lo dejaste de hacer desde el día que te encontré con mi modelo en la cama, y si solo me citaste para hablar de tus fantasías, estoy perdiendo el tiempo —le digo fria
Yo me estoy levantando
—Está bien hablemos del contrato, ¿ya lo leíste? —me dice desesperado para que no me vaya
—Si, y me parece un buen negocio
—Cristi....
—Para ti soy la señora Steiner —le digo fría
Él tensó la mandíbula enojado
— Bien, ¿quieres que se cambie algo del contrato? —me pregunta serio y molesto
Se que no le gustó que le dijera que me llame por el apellido de Mauricio, Julián perdiste tu oportunidad hace un año y ahora nunca más la volverás a tener
—No, está bien como esta, así que lo mejor es que no sigamos perdiendo el tiempo y firmemos de una vez
—De acuerdo firmemos—dice resignado y triste
Tu te buscaste tu destino, firmamos las dos copias yo me quede con una y él con la otra. Inmediatamente me levanto
—Un gusto hacer negocio contigo, ahora si me disculpas mi esposo me espera para nuestra noche de bodas— le digo sería y en la última parte pongo una sonrisa de felicidad claramente falsa
Luz también se levantó y nos retiramos del restaurante, tengo hambre mejor es ir a comer, nos volvimos a subir al auto
—A un restaurante tengo hambre
—Enseguida —me respondió uno de mis guardias,
El otro había bajado con nosotras
—Eso estuvo genial, ¿así qué señora Steiner? —me pregunta burlona Luz
—Digamos que me convenía, para que dejara de insistir
— Tenía una cara —dice Luz divertida
—Él mismo se lo busco, yo no le dije que me engañara con media ciudad—digo sería
Nosotros fuimos los cuatro a comer, mi seguridad se sentó en una mesa distinta pero yo pagué las dos mesas, nos volvimos a subir al auto, dejaron primero a Luz y luego me llevaron a mi nueva residencia por un par de años. Es una mansión tan grande como la de los Valery, aunque esta tiene un aire más hogareño y más moderno. No llegué a tocar timbre qué me abrieron la puerta
— Bienvenida señora, él señor la está esperando en la sala de estar— me dice una sirvienta
—Gracias, podría por favor mostrarme el camino
— Claro, sígame— me dice amable
Entramos a la casa, me guió hasta el lugar
— Muchas gracias
—Fue un placer, si me disculpa me retiro
Miro, mi flamante esposo está con un vaso de whisky en la mano, sentado en un sillón de cuero marrón
—¿Fuiste a ver a tu ex? —me pregunta molesto
—No te debo explicaciones. Pero te responderé. No fui a firmar un contrato, mi ex está muerto y enterrado —le respondo seria
—Pero aun así me dejaste plantado en el festejo de nuestra boda —me dice molesto
—Mauricio yo te pregunte demasiadas veces y tú en todas me dijiste que querías una alianza, no tienes derecho de interrogarme —le digo algo molesta
—Ten ya que dudas de lo que te digo, este es el contrato, y después me fui a cenar con mi secretaria—digo mientras tiro en la mesa qué está en el centro el contrato
Yo me estoy dando la vuelta cuando lo escucho nuevamente
—¿Qué relación tienes con ese tal Leonardo, estás enamorada de él? —su voz sonó más baja y molesta
Yo me doy vuelta
—¿Qué? Quien te dijo semejante estupidez, Leonardo es una de mis estrellas nada más. Crees que si estuviera enamorada de él me hubiera casado contigo, no me conoces, si eso fuera cierto no estaríamos teniendo esta conversación, además tu estás ebrio y yo estoy cansada así que está conversación es una pérdida de tiempo, buenas noches—le digo sería.
Y me doy la vuelta, pregunte por mi habitación, fui a ella me di un baño y me acosté a dormir fue un día demasiado largo