Dar un paso adelante puede ser complicado si tus miedos te impiden moverte. Puedes haberte arriesgado, tomar la iniciativa es una de las cosas más difíciles por hacer cuando tus experiencias pasadas no te dejan mirar hacia adelante y luego estás allí, flotando entre las posibilidades que pensaste que nunca tendrías solo porque una vez en tu vida, diste el paso y te arriesgaste. No hay nada más liberador, más emocionante que comprender que estás viviendo aquello por lo que una vez temiste y lo estás disfrutando, claro que siempre habrá riesgos, uno de ellos es que en lugar de disfrutar, te golpees una vez más contra una pared dolorosa que ya conocías con anterioridad. La pregunta siempre será si vale la pena. Alejandra estaba empezando a desesperarse, en realidad lo había hecho hace dos no

