**WALDINA** Había algo en la forma en que lo decía que me generaba una sensación de incertidumbre. No podía evitar cuestionar sus palabras; algo en su tono no terminaba de convencerme. Era posible que sus razones fueran sinceras y válidas, que realmente creyera en lo que estaba diciendo, pero a pesar de ello, persistía una extraña incongruencia. Una pequeña señal de alarma se encendió en mi interior, indicando que algo no encajaba del todo, que había una pieza faltante en el rompecabezas de su discurso. —¿Y por qué no me lo mencionaste? —insistí—. Podrías haberme avisado al menos. Ella se encogió de hombros otra vez. —Supongo que quería ver cuánto tardabas en darte cuenta. Una vez más, la respuesta de Elara me había dejado completamente mudo, sin la capacidad de articular ni una sola

