Everest Langholmen. Minutos antes. Supongo que soy producto de algo similar a la alquimia. En principio, cuando era adolescente, me pasaba horas de insomnio buscando en libros cualquier respuesta que por alguna razón no me dieran mis padres respecto a mi estado físico. Lo que recuerdo es que en realidad me obligaron a llevar estos colmillos y a servir de entretenimiento en eventos de élite llevados a cabo en una isla en el confín más recóndito del mundo, lugar en el que reunían mafiosos, políticos, magnates, todos ellos con fetiches extraños y gustos por las cosas anormales. Mis padres eran más o menos así como los organizadores de aquellas grandes reuniones que se llevaban a cabo a cara cubierta. Por supuesto, mis padres le tenían prohibido a los visitantes que me utilizaran para algun

