Noelia Smith. Me cubrí con la toalla mientras él parecía (o se hacía) el fuera de base. Odié tanto su nuevo aspecto, ese cabello corto, la ausencia de barbas… odiaba eso, pero no porque se mirara feo, sino porque era la clara demostración del poder que tenía Ester sobre él, que de seguro y sin lugar a dudas lo convenció para que cambiara y este, sólo por simpatizarle, le habría seguido la corriente. Sentí mi panza de embarazo más pesada, quizá era el estrés y la pelea reciente, entonces caminé hacia el armario, para buscar ropa seca y abrigadora, si pasaba un segundo más sin cubrirme con algo ya no podría ni siquiera controlar el castañeo de mis dientes. —Además —agregué—. Exijo que nos vayamos cuanto antes de aquí. Este lugar es insoportablemente tóxico. Quiero regresar con mis padres,

