Al terminar la canción , baje del escenario y todos me felicitaban, les sonreí solo para agradecerles, pero lo que más me importaba en este momento era encontrar a ese hombre de ojos grises. No lo veía por ningún lado y de verdad que ya estaba pensando que mi mente , me estaba jugando una mala jugada o quizá ya me estaba volviendo loca, lo cual no me extrañaría a veces hago unas locuras que bien podrían pensar que hace mucho perdí la cabeza. La música se volvió a escuchar y todos siguieron bailando, era demasiada gente y me estaba abriendo camino entre la multitud, cuando una mano tomo mi brazo con fuerza y mi cuerpo quedo presionado a un pecho bastante firme, cuando levante la mirada para ver el rostro de esa pared. Mi sonrisa se desvaneció al darme cuenta quien era. “Sigues siendo lo

