026.

1374 Palabras
Jinyoung tenía resaca. Desde la primera vez que tomó no sufría una. Siempre había sido una buena tomadora, era moderada e incluso, había veces que ni una gota de alcohol tomaba. Pero ayer, había sido una noche salvaje con Jiwoo. Sin necesidad de chicos o compañía. Ellas, el alcohol y buena música; eso fue suficiente. Y sinceramente, no se acordaba de nada. Ni siquiera cuando Jungkook le habló y le enseñó una foto que le había mandado Jiwoo de ella, estaba sosteniendo dos tragos parada arriba de una mesa. No hay que mentir, le agradó el mensaje de Jungkook, porque él se había reído de ella y le había dicho que estaba feliz que se estuviera divirtiendo. Pero a pesar de la resaca, cuando se le bajó un poco, le pidió a Jimin que la acompañara a correr. Casi no hablaron, se concentraron más en la actividad física. Pero ya cuando estaban estirando en los aparatos del parque en donde estaban, empezaron a charlar. Jimin le preguntó sobre la noche anterior y ella fue sincera, le dijo que no lo recordaba. También evitaron hablar de Jungkook. Mas no de Hyemin, la mismísima Jini le había preguntado por ella. Jimin dijo algo que ella no entendió muy bien a qué se refería. — Seis meses es mucho. Sí, era bastante tiempo, pero a eso no se refería Jimin. Lo había notado en su voz y en sus ojos. Pero bueno, no le preguntó más, por alguna razón, sentía a Jimin un poquito diferente. — Planeo ir a Japón.— Le comentó Jini a Jimin.— Changkyun me ofreció acompañarlo. — ¿En serio? Eso es genial, podrías despejarte un poco de todo.— Dijo Jimin sin interés. Jinyoung se sintió ligeramente ofendida. — Oye, ¿qué tienes? — Nada.— Se giró antes de entrar al pasillo y sonrió.— Es tarde y saldré con Hyemin. Esa sonrisa no le gustó para nada a Jini.              No le dijo nada más, en cambio, corrió por su celular y marcó al número de emergencias. O sea, 911-Hoseok. Al primer tono, él contestó. — ¿Qué pasa, Julieta? —  A ver, Romeo, ¿sabes qué carajo le pasa a Jimin? ¿De qué hablaron ayer? — Me llamaste Romeo... — ¡Hoseok! — Bueno, ya. Otra vez, ¿qué pasa? — Te pregunté que si qué le ocurre a Jimin. — ¿Por qué lo dices? — Porque está muy raro. No sé, serio...Distante. ¿Hice algo que lo hiciera enojar? — Para nada, bebé.— Dijo rápido.— Se le va a pasar. — ¿Pero sabes por qué está así? — Hyemin. Jini bufó.— ¿Qué le hizo? — Nada. — ¿Entonces? — Bueno, si tuvieras como pareja a la persona más pedante, engreída y egoísta del mundo, además de superficial, ¿estarías feliz? — Buen punto. — Sólo déjalo con que Jimin ya se pondrá en acción.       Suspiró cansada y asintió con el teléfono pegado a su oreja. Escuchó como una voz lejana le gritó a Hoseok y mejor se despidió de él, de todas maneras, el chico no le diría nada más. Los códigos de amigos y esa mierda. Bueno, Jinyoung lo respetaba. Ya era tarde para comer, así que decidió esperarse hasta la hora de cenar. Por lo visto cenaría sola. Jimin estuvo listo un rato después. — ¿Con quién hablabas?— Le preguntó al verla colgar el teléfono.     — Acabo de pedir una pizza.  Jimin asintió, se metió a la cocina para tomar una botella de agua, cuando salió de ahí, fue con Jinyoung, ella se quejó y le gritó que se moviera porque le estaba tapando la vista. Jimin rió y se acercó para despeinarla, seguido le dio un besó en la frente. — Volveré temprano, por si tenías el pendiente.   Jinyoung sonrió con burla y asintió, cuando lo vio en la puerta, se despidió con la mano y Jimin se fue. Le puso pausa a la película. Tenía ganas de escuchar música House y eso era porque recién veía We Are Friends. No supo cuánto tiempo estuvo escuchando música e incluso bailando, cuando I Think I Like It de Fake Blood retumbó en el equipo de sonido, el timbre sonó, o sea la pizza había llegado. Y sin dejar de bailar, fue a abrir la puerta. — Hola...— Se quedó pasmada al abrir la puerta.— Jimin. — ¿Pizza de peperoni con doble queso?— Sonrió y agitó la caja en sus manos. — ¿Qué haces aquí? Jimin entró y dejó la pizza en la mesada, fue al equipo de sonido y le bajó a la fuerte música que tenía Jini. — ¿La tenías muy alta, no? — Jimin...— Demandó la chica. — Decidí volver. No tengo mucho ánimos de salir con ella hoy. Jinyoung apretó los labios y soltó un fuerte suspiro. Había algo más y no sabía que era, y necesitaba saberlo. El estado de ánimo de Jimin estaba realmente decaído. No le gustaba para nada verlo así y sintió lo que él experimento la última semana que ella estuvo depresiva por Jungkook. Se puso de rodillas para cargar a Bangji y después de unos cuantos cariños, se puso de pie otra vez. Sin decir nada, entró al pasillo y volvió con una bocina y su celular en mano.   — Agarra la pizza y unas cervezas.— Le ordenó a Jimin.— Iremos a la azotea.  Jimin no dijo nada, sólo la vio salir del departamento y esperarlo en la puerta. Él se apresuró y pronto ya estaba subiendo las escaleras tras ella. Justo como la primera vez que fueron aquel lugar. Al parecer, sólo era frecuentado por ellos. Jamás habían escuchado o visto a alguien allá arriba.      Se sentaron y dejaron a Bangji jugar con una pelusa que volaba por ahí. Jini puso Liquor de Chris Brown y dejaron que la música corriera sola. Cada quien se comió cuatro pedazos en silencio, la música y los ladridos de Bangji eran los únicos. Jini no lo soportó más, una vez que terminaron todo, ella habló. — Okay ya, no aguanto.— Jimin la miró atento.— ¿Me vas a decir que tienes? — ¿Eh? ¿Qué tengo de qué? — ¡Eso! ¡Estás súper serio! ¡No has sonreído en todo el día! — ¿A no? — ¡No!— Se puso de pie y lo miró enojada, llevando sus manos a la cintura.— ¿Y qué es eso de "seis meses es mucho"?— Dijo con falsa voz de hombre.— Me va a explotar la cabeza. Entonces él sonrió. — ¿Siempre que vengamos aquí hablaremos sobre mis problemas con Hyemin? — Pues al parecer.— Esta vez se cruzó de brazos.— ¿Me vas a decir? — Bueno, la cosa es así; la he enamorado. Seolin me lo confirmó. Jinyoung lo miró sorprendida. La verdad no sabía si eso era malo o bueno para Jimin y depende como fuera para él, sería para ella. — Y.. — Es hora de entrar a la fase final de mi venganza.— Explicó.— Romper su corazón. — Oh... — Y es por eso. No estoy mal, sólo he estado pensando en ello todo el día. ¿Entiendes? — Supongo... Jinyoung tenía su propia hipótesis justo ahora. Pero no hallaba las palabras... más fáciles, para describir lo que pensaba de Jimin y su situación. — Mañana estaré normal y así me podrás contar de tus planes en j***n y tú tendrás que aguantar mis llantos para que te quedes. Ambos soltaron silenciosas risitas. — Párate. Jimin estiró sus piernas y se puso de pie, se acercó a ella, quedando a unos cuantos centímetros de distancia. Ella embozó una sonrisa. Jimin rió sin entender la situación, pero entonces se plasmó al sentir como Jinyoung lo abrazó. — Jini... — Cállate.— Gruñó ella en su pecho.— Y abrázame. — ¿Qué? Jini se remolineó, Jimin pronto la envolvió en sus brazos y sintió el agarre de ella y como lo apretaba, como si no lo fuera a soltar. — Changkyun me dijo una vez que los abrazos son tan simples pero de gran ayuda.
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