Algo tenía claro Jimin y eso era que no abandonaría sus metas. Por algo había hecho un cambio tan radical en su vida, tanto física y mentalmente. En su cabeza siempre fue "Hyemin, Hyemin, Hyemin", era un nombre que le atormentaba la mente, nombre con el cual luchaba y se esforzaba cada vez más y más. Él juró romperle el corazón a Kim Hyemin e iba cumplirlo. Hay que aceptar que esa promesa era en parte por el dolor que le causó, por la manera en que lo humilló, por los años que hizo perder de su vida y la ira que le nació. Él quería que sufriera así como él lo hizo o peor. Sin embargo, Jimin realmente amó a Hyemin y no podía borrar sus sentimientos de la noche a la mañana. Su plan no era sólo darle su merecido, sino también una lección. Hyemin se creía una reina bañada en oro, pero la ve

