Me levanto por la mañana y ella está durmiendo en mi pecho tranquilamente, acaricio su cabello y le doy un beso en sus labios para levantarme, después de una noche intensa necesito una ducha. Comencé a preparar las cosas para nuestro viaje de regreso, regreso a la habitación y veo a Gabi despierta. — Buenos días amor. ¿dormiste bien? — Hola mi amor, si bastante bien solo que no puedo levantarme de la cama me duele todo… me dice con algo de pena y yo me siento culpable por haber dormido encima de ella. — Lo siento mi amor. — ¡bromeas! …. Dice alterada … - estoy más que feliz. Debo confesar que también siento un poco de dolor en el cuerpo, pero ella lo valió y lo vale por completo. Una llamada interrumpió mis planes de hacerlo antes de irnos. — Hola mamá ¿Cómo están?

