Mia.
Xavier me miraba sonriendo, sus ojos verdes profundos me perforaban de una manera sensual, sus grandes manos acarician mi cabello largo rojizo. No se como sucedió pero decidimos escaparnos, se lo pedí, le dije que estaba cansada de estar en casa, quería salir y disfrutar nuestro momento que se dio sin aviso, estaba más que decidida de contarle todo nuestro pasado y cerrar un ciclo, omitiendo claro que matare a su padre por todo lo que le hizo a mis padres. Xavier no chisteo en complacerme, venimos a una cabaña lejos de la cuidad, lo único que sabemos es que es de uno de sus compañeros del aula, lo bueno fue que el chico no preguntó mucho y tampoco le importaba, solo pidió que avisaremos cuando dejaríamos el lugar, a lo que mi chico asintió estrechando su mano.
-Mañana es mi cumpleaños, de echo tenia pensando pedirte que lo pasáramos juntos-lo vi enamorada, me acerque a él y lo bese ansiosa.
-Entonces tuve una buena idea en pedirte que nos fugáramos.
-Si, mi muñequita de porcelana, fue una grandiosa idea, no tienes idea de cuanto moría por estar contigo. -Sonriente me acomode en sus fuertes brazos, mi estómago chilló por la necesidad de comer.
-Xavier, sabes que no se cocinar. Pero muero de hambre.- comente haciéndole un puchero, a lo que él negando se levanto de la cama.
-Seré el chef. ¿Que desea comer mi bella Dama?- Muerdo mi labio inferior, quisiera devorármelo como hace un rato pero eso puede esperar, por ahora mi estómago ruge.
-Lo que a mi chico le guste. -Xavier se acercó y dejó un casto beso en mi mejilla antes de irse de la habitación. Suspirando pienso en todo lo sucedido en este mes, Deán me tenía loca, en todo su entrenamiento, era como si se avecinaba algo para nosotros, nunca quiso decirme nada, incluso yo no quise preguntar porque me estaba alejando de él por todo lo que está ocurriendo en cuanto a su supuesto deseo hacia mí, por esa razón quise escapar pero para no regresar, cuando se lo propuse a Xavier, el rápidamente acepto y se contacto con un chico, claro que no dio muchos detalles pero si le pago una buena cantidad de dólares.
Al llegar a este lugar encontramos todo limpio y ordenado. Trajimos todo lo referente a nuestro aseo personal, incluyendo la comida, obviamente. Cuando venimos los dos decidimos en poner nuestros celulares en modo de avión, para que nadie nos molestara, se que este momento Deán esta echando sus gritos al cielo, pero me valía gorro lo que él piense, ya no estaba dispuesta a permanecer más a su lado. Mi objetivo después disfrutar estos días, es cumplir mi plan, hacer pagar a ese asesino todo lo que le hizo a mi pobre madre y a los demas, lo peor es que fue enfrente de mi, se que después de estos momentos junto al amor de mi vida no volvara a repetirse, porque él me odiara por lo que haré.
Suspirando dejo mis cavilaciones para observar el atardecer, me pongo un suéter y unas calcetas largas, junto a mi tenis, salgo de la habitación y sin hacer ruido llego hasta el gran patio cercado con un alambrado mayado. Varias vayas de rosas rojas y blancas decoran el cerco y en una esquina un pequeño jardín de pequeñas flores de a colores, logro capturar una que otra imagen de varias golondrinas y pajaritos pequeños, buscando refugio para poder dormir, camino un poco más adentro y veo un inmenso río con agua cristalina caer como cascadas. Este lugar es maravilloso, capturo varias fotografías y videos. Después de deleitarme con semejante lugar, entro a la casa y veo a Xavier moverse en la pequeña cocina como todo un experto. Inhalo el olor exquisito de la cena, me acerco a él y lo abrazo por la espalda.
-¿Te gusto el lugar?-Pregunto dejando un beso en la palma de mi mano.
-Es muy bello y más el rio, será que se pueda usar.-Mi chico asintió sonriendo.
-Si deseas mañana te llevo a que la pasemos increíble.
-Sin duda que así será.
La noche paso rápido, cenamos en uno agradable silencio, ninguno dijo nada más que sonreír y masticar. La cena está hecha por tortillas, queso blanco, aguacate acompañado de café n***o sin dejar de lado el salmón que le quedó delicioso y bien preparado.
Cuando finalizamos le ayude a limpiar los trastos a lo que el se negó sin embargo no le hice caso y deje todo limpio, cosa que nunca pensé hacer, pero siempre hay una primera vez. Dejamos todo en orden, llegamos a la habitación y sin esperar más, nos devoramos como dos necesitados. Xavier me vuelve loca en todo los aspectos su toque es único, sus besos y caricias me dejaban a tontada y con ganas de hacer de todo. Su cuerpo sudorosos se movía lentamente sobre mi, ninguno de los dos quería que acabara esta sensación tan excitante, llena de pasión y lujuria, cambiamos posiciones hasta saciar nuestras ganas. Sin ser consciente la mañana nos recibió con los cánticos de las golondrinas y las aves. El sol brillaba con su alto resplandor. En mi cabecita llego que es el cumpleaños de él, a lo que sin esperar, lo felicite siendo la primera.
-Feliz cumpleaños Xavier espero que cumplas muchos más años de vida junto a tus seres más queridos y que todos tus deseos se cumplan y que Dios te bendiga.-Expreso besando su mejilla y abrazándolo fuerte.
- Se te olvido decir que será a tu lado, y que mi deseo es no alejarme de ti nunca.-Sonrei melancólica.
-Gracias, estaremos juntos de eso no hay duda.
-Te amo Mia, y quiero que el sol de la mañana sea testigo de todo el amor que está creciendo en mi por ti, es como si te conociera desde antes.-Expreso pensativo, me acerco a él y lo abrazo fuertemente. Si supieras que desde que éramos niños nos conocimos y los dos sentíamos mucho efecto pero por desgracia no logramos crecer juntos, gracias a su padre el cual nos alejo.
-Siento lo mismo desde que te vi en la escuela, pero luego traté de desechar cualquier pensamientos porque los dos empezamos con el pie izquierdo, te acuerdas.
-Tienes mucha razón mi amor y no me olvidaría de esos detalles.- Golpeteo su brazo a lo que el río y empezó hacerme cosquillas por todos lados.
Hablamos un poco y después entramos a tomar una rica ducha que duró más de la hora. Al salir los dos quedamos dormidos como si nada nos importará.
Escuche un ruido prominente de la cocina. Rápidamente me levante para ver que era, sin embargo no era nada más que algunas aves tratando de entrar por las ventanas. Suspirando entre a la habitación y Xavier ya estaba despierto, su cabello despeinado lo hacía ver aún más guapo.
El día fluyó de lo mejor, al terminar nuestro almuerzo, abrimos unas bebidas y entre platica y besos quedamos recostados hasta en la tarde, luego salimos de la cabaña para ir al río y así darnos un rico chapuzón, los dos en ropa interior nadamos hasta lo más profundo del rio, hicimos el amor sintiendo esa nueva sensación y esa necesidad de querer estar así sin parar como si el mundo acabaría de una vez, no sabia que me pasaba era como un mal presentimiento, como si algo iba a suceder por esa razón la necesidad de estar a su lado era tremendo y de igual manera tenía el deseo inmenso de decirle toda la verdad de nuestro pasado, el cual yo ya estaba recordando y más gracias a los Archivos que encontré entre las cosas que tenia guardada cuando Deán me rescato de esa masacre, incluso supe sobre una llave que tenía que utilizarla cuando debía de ser necesario. Mis padres tenían muchos secretos y se que Deán los conoce pero aun no me los quiere contar, pero pronto lo hará ya que necesito terminar con Aitor de una maldita vez.
La noche llegó, me encontraba sentada en la cama, mis manos las tenía en mi cabeza, estaba algo agotada y mi corazón latía con fuerzas.
-¿Sucede algo Mia?- escucho decir a un Xavier preocupado.-¿Te duele la cabeza?-Nuevamente inquiere acercándose.
-No pasa nada.- Respondo bajando mi manos hasta su mejilla, a lo que él me abraza suspirando. Necesito hablar con él esta es la mejor oportunidad, es hoy o nunca.- Pero Xavier te acuerdas de como te sucedió esta quemadura en tu rostro. -Xavier me mira y baja la cabeza apenado.
-Porque preguntas eso, se me nota.-Negué sonriéndole para que no pensara eso.
-Es solo una curiosidad, y no se te nota nada más que una marca rojiza pero debe ser por el sol de la tarde de hoy, pero responde lo que te pregunte por favor.
-Solo se que tuve un accidente de auto donde mi madre perdió la vida, Aún no me convence esa teoría de mi padre, bueno de echo tengo muchas pesadillas de un lugar donde hay fuego, pero solo hay niños y algunos adultos y no veo a mi madre en esa pesadilla, a veces es como si me estuviera quemando, despierto sudoroso y agitado.
Ese maldito tiene engañado a su hijo. Necesito contarle nuestro pasado, camino hasta mí bolso y saco varios documentos, Xavier no deja de verme, su mirada cae en los archivos y frunce el ceño cuando se los entrego.
-Aquí esta le verdad de todo lo que ocurrió hace 10 años, Xavier tu y yo nos conocemos desde que éramos bebes. Tu madre Tanya era mi tía.
Xavier me miro como si no podía creerlo, abrió el contenido y observo el documento donde aparece mis padres junto a todos nosotros incluyendo a Aitor.