Capitulo con contenido s****l +18, espero les guste este capitulo corto y breve.
XAVIER.
Entramos al salón sin ningúno decir absolutamente nada, luego del beso de hace un rato, puedo sentir como mi corazón sigue palpitando, Mia observa a su hermano mientras se comprometía con la hija del Don, un señor que tiene mucho dinero en este estado, posee grandes empresas de ganando, cafételero, caña e incluso de Oro y ahora al asociarse con mi padre hasta tiene Diamantes. El hermano de Mia es muy afortunado ya que se está comprometiendo con la hija del Don, sin embargo este tal Deán rebota elegancia y postura, seguramente él igual tiene mucho dinero.
La fiesta sigue su rumbo, la muñeca de porcelana no aparta sus ojos de los míos y estoy igual que ella, algo quiere de mi y les seré sincero yo igual, deseo algo de ella, los dos estamos entrando en terreno peligroso. Sin saber porque me acerco a ella de nuevo y seguro le susurro.
-Salgamos de este lugar.- ella me miró y luego dirigió su mirada a su hermano, él estaba más que concentrado con su suegro y el conglomerado-Estas muy callada, aceptas.
-Si-Respondió levantándose de la silla acolchonada en la que estaba santada.
Mia sostuvo mi mano y ambos salimos de la gran mansión, todos concentrado en la fiesta y yo solo concentrado en la chica que deseo conocer a intensidad.
Ayude a Mia a entrar al auto le coloque el cinturón y hice el mismo proceso, arranque a gran velocidad saliendo del parking de la inmensa mansión, Mia apretó el botón del aparato de reproducción, sonriendo empezó a moverse al ritmo de la música pop. En todo el camino ella escucho música y yo solo la admiraba sin saber que putas me estaba sucediendo con ella.
Al llegar a mi residencia, dejé el auto estacionado en la entrada y salí para luego ayudar a Mia, ella toda delicada camina hasta llegar a mi puerta, su manera sensual provoca miles de cosas en mi mente.
-¿Y tus gatos?- quiso saber asqueada.
-Descuida están en su caseta en el balcón. Aquí solo estamos tu y yo, sin que nadie nos vuelva a interrumpir.
-Eso significa una sola cosa -Asentí y la tome en mis brazos a lo que ella se sorprendió pero no renegó, enredo sus brazos en mi cuello mientras tanto la guiaba en mi habitación.
-Como deseas que empiece esto- quise saber, quitándole su vestido, ella se mordió el labio inferior.
-Te recuerdo que el experto aquí eres tu, así que sorpréndeme- comento y paso una mano por encima de mi pantalón, provocando que mi cuerpo responda a su toque.
-Muñequita, grábate muy bien lo que viene ahora porque será algo inolvidable-Expreso quitándole su última prenda, observo deleitando su cuerpo perfecto, cada lunar decorando su piel blanca y suave, ese jodido pircing en su ombligo, esa pequeña mancha cerca de su corazón, todos la hacen ver más hermosa. Sin hacerla esperar me quito toda la ropa quedando desnudo ante ella, su mano llega a mis músculos y los aprieta, bajo rozando mi pene en su intimidad y esta más que lista, pero es su primera vez y todo debe fluir con máxima paciencia, coloco mis manos en las suyas y la beso suave, sin prisa y embragándome de su olor. No se que sucedió estos días pero Mia me tiene embrujado, desde que probé sus labios no dejaba de pensar en ella y este día lo estoy comprobando, me enamorado de esta muñeca de porcelana, Mia Mirza se coló en mi corazón sin previo aviso.
-Estas jugando demasiado- Comento sonrojada, su ojos verdes se notan más brillosa y su piel sudorosa provocaba que mi lengua desee pasearse por todo su cuerpo, estoy quedando loco.
-Digamos que deseo probarte primero.- Ella mostró una sonrisa luego se mordió el labio asintiendo.
Sin hacerla esperar, la acaricio suavemente hasta llegar a su entre pierna, juego con su clítoris sin ser brusco meto un dedo en su interior y ella jadea suavemente, esos sonidos me excitan a un más y ya deseo estar dentro de ella, bajo la cabeza colocándome entre sus muslo, lamo su intimidad deleitado su sabor es embriagante al igual que sus besos, sus manos las instalan en mi cabello y las jala suavemente, muerdo su clítoris suavemente y mi lengua hace su trabajo. Todo lo que quiero es verla disfrutar y es lo que estoy generando.
-Te quiero dentro mi- musita excitada.
-Lo que tu ordenes muñeca, pero ya sabes será sin protección, estoy mas que limpio hago mis chequeos mensuales, pero después de esto necesitaras las píldoras.
-Lo que sea, menos platica más trabajo Xavier.
Niego riendo por su ansias y ni se diga de mi, estoy que muero por devorarla. Subo encima de ella sin poner todo mi peso, abro sus piernas y juego una vez más mi intimidad con la de ella, Mia gime despacio y sin ser rudo entro en ella y esto es lo más delicioso que nunca había probado, esta apretada y lo primero es que jadeo por el placer, no me muevo, sus ojos están cerrado y se que le esta doliendo.
-Te estoy lastimando- quise saber acariciando sus mejilla colorada.
-No, esto es inexplicable e increíble solo necesito acostumbrado a ti- Expreso despacio y gimió, besos sus labios y al sentir su cadera moverse hice lo mismo, me moví despacio, bese sus labios y la miro mientras me muevo, sus ojos verdes me perforan y estoy que el corazón quiere salirse de mi pecho, es la primera vez que siento estas cosas, dejo de verla para bajar hasta sus rosados pechos y los masajeo con la mano y luego con la lengua. Bajo una de las manos hasta su cintura y las acaricio, hago un recorrido con mi lengua y sigo mis movimientos, ella se retuerce y muerde mi hombro. Ningún dice nada, en este momento las palabras sobran.
-Estas lista- quise saber al sentir el calor de su intimidad, estoy por acabar pero deseo que ella lo haga primero.
-Si, creo que estoy entre las galaxias, aun no lo se- comenta con una risita seductora. Salgo de ella y nuevamente entro un poco más rápido y es lo que deseábamos los dos ya que sentimos ese calor emanar de nuestro interior.
-Necesito besarte.
-Que esperas- responde con dificultad. La abrazo con fuerzas y luego la beso, nuestras lenguas bailan al igual que nuestros movimientos, el orgasmo llega golpeando mi cuerpo como nunca imagine, es la primera vez que veo estrellas y siento satisfacción, Mia suelta sus manos de mi hombro y suspira cansada, sin salirme de ella me recuesto dejándola encima de mi, sus ojos se abren y su boca igual, aún se siente delicioso estar así con ella y se que le esta gustando. Lamo su pecho y ella cierra los ojos, sigo mis movimientos suaves y delicado, seguramente siente molestias al ser su primera vez y lo que quiero es que ella disfrute. Escucho sus gemidos son suaves sin ser escandalosa.
-¿Te gusta?-inquiero besándola.
-Me encanta, quisiera que no pararas, deseo estar así, esto es mágico-susurro con dificultad, seguro esta cansada.
-Tu eres mágica muñeca.
Ella me miró sonriente, su pequeño cuerpo empezó a moverse, los dos nos fundimos en un beso apasionado y entregándonos sin parar.