Capitulo 19

2231 Palabras
Xavier. Los días empezaron a pasar rápidamente, exactamente quince días. Mi chica y yo la pasamos fenomenal, aprovechamos e hicimos de todo, varias veces fuimos al rio a nadar y a observar la maravillosa cascada, después en las noche platicábamos de todo o veíamos una película en la laptop que por suerte logre traerlo, en dos ocasiones fuimos a la capital en busca de ropa y comida, teníamos planeado seguir una semana más antes de enfrentar lo que nos espera, cuando llegue por ropa a mi residencia el guardia que cuidaba me informo que varias veces me llego a buscar un señor de buen vestir y supe que era Deán incluso mi padre fue en mi búsqueda, le dije al guardia que no comentara que había venido, le pedí que cuidara bien de mis mascotas y luego me vine a la cabaña. Dejo mis pensamientos a un lado y salgo de la ducha, llego hasta Mia y ella veía atentamente unos mensajes de voz en su móvil. —¿Todo bien? — quise saber al verla muy distraída. —Sí, era Deán estaba preocupado, le deje un mensaje diciéndole que estoy bien y que no me buscara. —Entiendo, pero Mia si quieres podemos regresar. —Mia negó levantándose de la cama, se acercó a la ventada y no dijo nada más, me vestí rápidamente y fui hasta donde ella, la abrecé dejando un beso en su mejilla. —Xavier has hablado con tu padre. —No para nada, pero él ha estado llamándome igual que Deán, no se dé donde consiguió mi numero—Mia me miro frunciendo las cejas. —Eso es muy raro, porque será que te ha llamado, será que algo malo está pasando. —No lo sé, si quieres puedo averiguar. —No, bueno mañana podemos hacerlo, por hoy solo deseo descansar. —la miro fijamente y ultimadamente sea estado sintiendo mal, espero no se vaya a enfermar con este ambiente frio. —Está bien además ya es muy tarde y tu necitas dormir, casi no lo hacemos. —Tienes razón hemos utilizado más nuestro cuerpo y creo que eso me está pasando las facturas. —su voz sonó coqueta, reí subiéndola en mi regazo a lo que ella bajo su cabeza hasta el hueco de mi cuello. —Lo siento amor, por no dejarte dormir estos días. —dije sincero, ella movió la cabeza negando. Beso su cabeza y la abrazo con más fuerzas. —Por otro lado, Crees que tu padre aún no sabe sobre mi existencia. Eso mismo digo yo, pero si lo supiera ya me lo hubiera dicho en uno de esos mensajes que me dejo y no los respondí. —No lo creo y esperemos que no lo sepa. Mia te vengaras de él, cierto. —No escuche respuesta de ella, ya que había quedado dormida profundamente, suspirando la deposito sobre la cama y luego la tapo con la frazada, apago la lamparita y decido en dormir. Me levanto agitado al escuchar varios disparos. Mia se levantó de la cama y busco su pantalón, hice lo mismo, vi que de su bolso saco dos armas. —Sabes usar uno? —pregunta agitada. —Claro que si muñeca. —Entonces debemos enfrentar lo que se nos avecina. —Asiento sudoroso, nos acercamos a la cocina. Veo a Mía como sujeta el arma con mucha experiencia. —Entrenas mucho. —Digamos que, desde los 12 años, Deán me ha puesto muchos entrenadores incluyéndolo a él. —Entiendo. —Nuevamente los disparos proyectan dentro de la casa, me acerco a mi chica y la cubro con mi cuerpo, de repente la puerta de la pequeña cabaña es golpeada con fuerzas, varios hombres entran con pasamontañas. Mia empieza a pelear con varios al mismo tiempo, se nota que tiene mucha fuerza en ese diminuto cuerpo que aparenta debilidad, hago lo mismo sin quitar mi vista de ella, pero uno de los tipos la lastima fuertemente a lo que ella se pone de cunclias sujetando su estómago, me acerco a el tipo que la lastimo y lo golpeo todas mis fuerzas hasta que cae noqueado, entra dos más y disparo hasta verlos caer en suelo. —¿Estas bien? —Asiente levantándose, cuando estamos a punto de escapar otros encapuchados bloquean la puerta, empiezo a disparar alejándolos de la entrada, entramos a la habitación cerrando con llave. —Debemos irnos cuanto antes, es posible que tu padre este detrás de todo esto. Asentí conmocionado, no tenía idea si mi padre tenía que ver con lo que estaba sucediendo en esto, pero mi chica tiene razón lo mejor es escapar, cogimos un bolso y nuestros celulares, luego salimos por la ventana de madera, aún seguía oscuro la luna brilla con todo su esplendor, observo la hora en mi celular y son las 4:45 am, el amanecer pronto saldrá, sostuve la mano de Mia y corrimos a toda prisa. —Necesito comunicarme con Deán, esto nos salió de la mano. —Escondámonos en esos arbustos, quizás aún no saben que escapamos y así lo llamas. —Lo dudo Xavier, ellos están detrás de mí y no de ti, no creo que tu padre quiera hacerte daño, seguramente saben que ya no estamos dentro de la cabaña, me pregunto cómo supieron de nuestro paradero, al parecer tu padre sabe de nosotros. —No lo sé, pero también pueda que sea Deán—Mia niega mientras prende su celular y le quita el modo de Avión, varios mensajes y llamada perdidas aparecen en la pantalla, ella inmediatamente marca el número de Deán. —Deán necesito tu ayuda, lo sé, pero por ahora no puedo hablar, ya he encendido el GPS para que encuentres mi ubicación. Perfecto. —Todo estará bien —Ella asintió dudosa. Nuevamente se escuchó los disparos y la voz de un hombre llamándome. —Xavier tu padre ha mandado por ti, es hora que salgas de tu escondite y entregues a la chica y todo estará bien. —Esa voz es del idiota de Mario, confirmado mi padre mando a estos tipos. —Puta mierda, sabía que era tu padre, estamos jodidos. —Esto debe ser una maldita pesadilla, como lo supo, no permitiré que te hagan daño—abrace a mi chica con fuerzas, es la primera vez que en mi puta vida estoy empezando a sentir miedo. Mia se aleja de mí y acaricia mi rostro. —Xavier tu padre no te hará nada a ti si me entregas o si escapo, lo mejor es que regreses con él, mientras que yo escapo, no puedo permitir que por mi culpa te suceda algo malo y además lamento decirte esto, pero necesito vengarme de él, por todo lo que le hizo a mi familia por lo tanto debo estar viva y dar mi golpe final si tendré que morir en el intento así será. —Lo siento tanto, no pensé que esto pasaría, pero tampoco te puedo dejarte sola en esto. No permitiré que te encuentre. Nuevamente la abrace y de repente escuche varios pasos cerca, cuando quise escapar ya era muy tarde, varios hombres ya nos tenían rodeados. Al parecer ya nos tenían vigilados desde el día en que venimos. —Ya no tienes escapatoria, Xavier es mejor que esto termine de una vez, tu padre y tu prometida te esperan en casa—Niego rotundamente. Apreté a mi chica con fuerzas, ella solo veía el gorila de mi padre sin ninguna pisca de miedo, el sol empezó a salir y vi a más de 10 hombres cubriendo el lugar. —Llévenme con mi padre, pero a ella déjenla ir. — rogué ansioso. —Tu padre quiere a la chica así que es necesario llevarla. —No lo permitiré. —Basta Xavier, si es lo que desea mi suegro entonces llévenme con él. — Me niego a eso y antes de decir algo siento un fuerte pinchazo en mi cuello, miro a uno de los tantos hombres y este me inyecto algo, trato de hablar pero caigo de rodillas, Mia grita mi nombre y cuando viene a mí, un disparo provoca que me duela los sentidos, mi chica cae al suelo y sus ojos verdes se cierran, mucha sangre brota de su boca, quiero gritar pero la voz no me sale, mis lágrimas brotan de mis ojos, trato de atrapar su mano, pero los pies de Mario aprietan mis manos y ríe a carcajadas. —Muerto el perro se acabó la rabia— fue lo único que escucho decir antes de caer en la inconciencia. Deán. Estaba a punto de volverme loco, el maldito de Aitor atrapara a Mia si no llego a tiempo, recibí las advertencias de uno de sus hombres, que fingía serme leal, cosa que no me había enterrado sino hasta que el mismo me dijo que esta de encubierto, ahora él está trabajando para disimulando ser un encubierto, lo bueno fue que sincero conmigo y me dijo que ese maldito sabía todo referente a Mia y a su hijo. No sé por qué mierda esta niña no hizo caso a las alertas que le di. Jalo mi cabello como un loco desesperado, necesito buscarla ir dar con ella. Mi chofer y varios de mis guardias me acompañan hasta donde el GPS me indica que esta, la mañana nos recibe con un solo caluroso, espero encontrarla a tiempo antes de ese mal nacido. A la media hora llegamos a jalapa en un condado lejos de la capital unas 5 horas en trasporte y 3 en auto. Aparco mi auto y saco mi revolver ya cargado por si las moscas, mis guardias me indican que se irán por la parte trasera de la pequeña cabaña. Visualizo el auto de ese chico, pero no hay rastros de ellos, todo es silencioso e incómodo. Veo unos hombres tirados y corro como un loco, al llegar veo todo tirado y al parecer estos hombres están muerto, pero el GPS me indica que están cerca, entro a la pequeña habitación y veo la ventana abierta, miro para todos lados y las cosas de ambos están aquí. —Señor Deán no hay rastros de ninguno de los dos, pero necesita ver esto. Me pongo alerta y le pido que me lleve, cuando Mark me lleva hacia el bosque observo todo a mi alrededor un rio suena y los pájaros canta es lo único que se escucha en este lugar, no veo rastros de nadie. —Es aquí señor. —¿Que sucede? —pregunto nervioso. Mi guardia me indica donde veo el celular de Mia el cual sé que es ese por el estilo de cover, pero me quedo paralizado al ver mucha sangre en la tierra, mi corazón retumba con miedo a que le haya pasado algo malo, cogí el celular entre mis manos, cierro los ojos negando, no puede ser posible, si el la atrapo seria viva ya que no la quiere muerta no sin antes tener la llave. —Señor Deán, al parecer han atrapado a la señorita Mirza. —Asiento apretando los puños, guardo el móvil de Mia, saco el mío y le marco a ese maldito loco al tercer pitido responde y cuando voy a replicar escucho como ríe a carcajadas. Maldito enfermo —Vaya Deán, estaba esperando tu llamada. —Aitor eres un malnacido, como es posible. Seguramente hasta lastimaste a tu hijo. —Digamos que se puso rebelde, pero te cuento él no fue el herido, si no que tu adorada Mia recibió una bala en su costilla. No puede ser cierto. Mia, mi niña, porque te arriesgaste, sabiendo que Aitor estaba cerca. —Eres un loco, te hare pedazos, Psicópata de mierda. —Dilo que quieras total ya tengo lo que quiero, luego de jugar con ella la matare como lo hice con tu querida Sunset. Hare que se repita el pasado. —Maldito loco, no te atrevas a lastimarla, te daré los diamantes, pero entrégame a Mia—Aitor ríe y luego chasquea la lengua. —Uhm, te apuesto a que no sabes dónde están. Sin embargo, te daré una oportunidad, pero si cumples con lo que quiero. —Maldito desgraciado, aprieto los puños con ganas de estampárselo en la cara hasta matarlo. —Dilo de una puta vez, que quieres que haga. —Cásate cuanto antes con la hija del Don y haz que te firme el documento de bienes, la procesadora y las demás empresas mineras, pero antes de pedírselo debes acabar con ese viejo y hacerla creer que te harás cargo de todo. Te casas y cuando tengas la primera oportunidad te deshaces del viejo, es eso o nada. — esto no puede ser real. —Me das asco. —Di lo que quieres, las horas están contadas, te doy 3 días para que empieces a preparar tu boda y 48 horas para que yo me presente en el velorio de ese viejo. Esto es increíble, maldición la vida de Mia está en juego y debo hacerlo o la perderé a como perdí a su madre. —Sigues ahí. —Hare lo que me pides y si no cumples acabare con tu hijo. —El muy perro ríe como un loco y luego cuelga. Quisiera arrancarle la cabeza a Aitor y a su hijo porque por su culpa Mia está en las manos de ese enfermo.
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