Es mentira, me lleva el diablo, no termino de pisar este maldito pueblo del infierno y ya me esta haciendo arder de rabia. - ¡Espera! ¡Oye! – me volteo. - ¡¿Qué?! – la veo agotada y pálida – ¿estas bien? - Me has hecho correr y me doble el pie. - ¿Quién te manda a correr con tacones y en grama? - Es un vestido ¿Qué pretendes que use tenis? - No estaría mal si pegan con el vestido – me mira sorprendida. - No voy a escuchar sobre moda de la boca de un amargado como tú ¿se puede saber porque corres como alma que lleva el diablo? - ¿Aun lo preguntas? - Adivina no soy, deberías estar feliz que no me case con tu hermano; según tú no era la mujer para él, ahora estas que ardes porque se casó con Kira. - Tú

