Siento su mirada en mi mientras trato de tranquilizar mis nervios, el me hace ser débil, pero la culpa es mayor. - ¿Por qué no quieres verme? – con su mirada puesta en mí y con ese tono de voz sutil, pero fuerte - dijeron que sufriste por mí cuando creíste que estaba muerto, y por como encontré el departamento destrozaste todo pensé que era verdad. - Pagare los daños, aunque eso es culpa de tu familia por decirme esa mentira. - No me importa el departamento Liah, me importas tú. – no digo nada. - Tengo sed – se levanta y me sirve un vaso de agua – gracias. – se sienta al lado de la cama. - No me has respondido ¿Por qué no quieres verme? ¿Qué te hice? - No hiciste nada, simplemente no quiero verte. - El mundo no funciona de esa

