Nick. Después de media día agotador de tanto trabajo. Sin comer, ni dormir ni descansar correctamente, es momento de enfrentar la realidad. Quizás todo se pudra, pero tengo que apagar está agonía, porque así me siento. Manejo hasta el trabajo de Zoe, entro y me paro en recepción, me atiende Cristina, con una sonrisa. He venido incontables veces ya me conoce. Le pido que llame a Zoe, ella lo hace por el intercomunicador. Escucho que pide hablar con ella. Espera unos segundos, y le comunica que estoy aquí en recepción, y que pretendo hablar con ella. Presta atención a la respuesta de Zoe y me lo comunica, bajando el tubo un poco. Mí esposa se excusa diciendo que está ocupada con mucho trabajo, a lo que yo insisto para que me atienda y poder hablar. No me voy a ir hasta que hablemos,

