Flashback: «Salieron del bar, cruzaron la calle hasta el hotel, era uno lujoso. Subieron al elevador, serios, casi cortantes —¿Y, a que te dedicas? —Yo… bueno, tengo el negocio de mis abuelos, una destilería de whisky escocés, pero, ahora quiero crear mi propia marca, aun no sé cómo hacerlo. —Vaya, entonces, eres toda una empresaria. —Soy solo una isleña, no conozco mucho, pero quiero tener algo mío, sé un poco del negocio, y tengo a un administrador muy capaz. —Quiero probar del whisky de tus abuelos, no soy buen bebedor, pero creo que podría recomendarlo. —Gracias. Al entrar en la habitación, ella se apuró a abrir una botella de whisky «Kerr» y ofrecerlo. Ella le enseñó como catar el whisky: sobre como ver el color, oler y degustar —Nunca había hecho esto antes, eres muy inter

