Capítulo 33: Una súplica a Dios

2049 Palabras

A partir de ahí toda la vida de ambos cambió radicalmente. Tras unos cuantos días escondidos de todo el mundo amándose, aclarando sus problemas y diciéndose lo mucho que se aman, ambos decidieron que lo mejor era regresar a Roma mientras Piero daba con aquel especialista. —Si en algún momento quieres regresar a Florencia para tener paz, solo dímelo… el avión de Cavalcanti está disponible para nosotros en todo momento —sin embargo, la respuesta de Petra fue tajante y lo hizo hasta suspirar. —Mi paz estará donde estés tú, aquí, en Florencia o en Berlín… si estás conmigo, todo estará bien. Así que eso fue suficiente motivación para ir a su despacho, dejar a dos personas a cargo, uno de ellos uno de sus primos, y decidió que un año sabático sería lo ideal para no tener que lidiar con nada

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR