Capítulo 42 Sería un tonto si creo que ella se va a rendir tan fácil, y mucho más idiota si me imagino que voy a conseguir resistirme a ella solo porque quiera, mi necesidad de tocar su cuerpo es tan grande que no hay forma de que pueda negarme, por eso me detengo en una farmacia de camino a la casa y compro condones, cuando llego ella está sentada en el sofá. – Creí que llegarías antes – me dice como si no le interesara que acabo de legar – Es que pase por un lugar antes ¿Qué hace ahí? – Te estaba esperando, quería que hiciéramos algo juntos – ¿algo juntos? ¿Qué es lo que quieres que hagamos? – se pone de pie y deja caer la bata de baño que cubre su cuerpo, ya me esperaba algo como eso así que no me sorprende – veo que vas a comenzar más agresiva de lo que

